El Parque Natural de Arribes del Duero, es tierra de espectaculares bancales escalonados donde prosperan viñas y olivos desde hace muchísimas generaciones. Aquí encontramos ejemplares de olivos que se acercan a los 600 años de edad cultivados en bancales, terrazas que se asoman al río Duero construidas por paredes de piedra en las laderas de los cerros para evitar que las lluvias arrastren la tierra.

Los olivos que se encuentran en los bancales situados junto al río Duero son de muy complicado acceso debido a que en los últimos años la maleza ha invadido los caminos de la zona. Es por ello que los olivos que se encuentran en estas antiguas terraza de piedra únicamente se pueden trabajar de forma manual, y la recolección se hace mediante el sistema tradicional del vareo en laderas inaccesibles a la maquinaria.

Olivas Zorzal

Control natural de plagas

El olivar de bancal, de secano, evidencia la escasa incidencia de plagas y supone en esta olivicultura la valoración de ecológica por necesidad. Su carácter de “isla de cultivo“ y sus condiciones de temperatura-humedad algo extremas, hace que la presión de estas plagas sea mínima, ayudado a su vez por una escasa o casi nula costumbre de tratamientos y una entomofauna característica de la zona que ayuda eficazmente en el control de plagas.

Sostenibilidad agroforestal

Tenemos el objetivo de recuperar y promocionar el aceite de oliva propio de bancales, incentivando tanto la recuperación de olivares abandonados como trasplantando ejemplares autóctonos que se encuentran dispersos y abandonados por la zona. Ponemos en valor por ello la sostenibilidad agroforestal y la protección de este ecosistema único. 

Variedad Zorzal y Manzanilla

80

Manzanilla

La mayoría de los olivares en Arribes del Duero producen la aceituna a la que se le otorgó el nombre de “manzanilla” por la forma de su fruto, semejante a una pequeñísima manzana. Puede suponer entre el 80 y el 90 % del olivar cultivado.

20

Zorzal de Arribes

La variedad autóctona “zorzal” solo se produce en Arribes del Duero y supone alrededor de un 10% del olivar. Al no tener ninguna correspondencia genética con la Manzanilla consideramos que constituye un incentivo de desarrollo en la línea de producción de un aceite diferenciado y de calidad excepcional.